Jaune
Christian Dior Haute Couture
Voy a seguir siendo una snob.
Pero ahora, en vez de dedicar mi conocimiento y mi gusto – que, como buena snob, doy por hecho que son iluminado y exquisito respectivamente- a despreciar la imposibilidad de los diseños de Galliano, me redimo y elijo venerar sus fantasías hechas Costura.
Alta Costura.
John Galliano sin duda alguna es el mejor.
Ante un desfile de Christian Dior Haute Couture no está de más recordar las normas básicas de la Cámara Sindical.
También es bueno tener presente que la moda es un negocio para todos, y que vender es el objetivo de todos.
Y no olvidar que, aunque vemos mucha fantochada sobre las pasarelas, pocas no lo son en realidad.
Porque pocas son de verdad imaginativas y originales.
Muy pocas consiguen ser un espectáculo visual.
Menos aún suponen un verdadero reclamo publicitario de la marca.
Y sólo una es, además de lo anterior, obra de un verdadero couturier y de las mejores costureras.
Otro mérito del gibraltareño es saber incorporar las tendencias a su universo paralelo.Y es Ghesquière (Balenciaga) el que vuelve a mandar en este punto.
Sí es cierto que la Dama de Shangai de Galliano es más ponible que su Juana de Arco y su María Antonieta.
Pero también es mucho más atractiva de que otras Damas de Alta Costura.
Más delicada.
Más caprichosa.
Más detallista.
Más elegante.
Más lujosa.
Más bella.
La Alta Costura de Dior no es una versión exclusiva de su prêt-a-porter.
Galliano siempre tiene algo que contar.
(Os he avisado que hoy iba en plan snob)
Un viaje, una realidad, una fantasía, un tejido, una utopía, una tendencia, un cuento de hadas, un color, o muchos colores, una historia, una Colección.
Y si él no lo tiene, no importa, porque tras uno de sus desfiles, nosotros siempre podemos decir algo más que “¡Qué vestido tan bonito!”. O, peor aún “¡Qué mono!”.
Y porque, incluso cuando prefiere la sencillez, nunca es suficiente con un único vistazo para hacerse una idea del traje.

No se ha visto en este desfile nada que no cupiera esperar de Galliano, ni siquiera nada que no hubiesemos visto otras veces, pero eso es lo bueno. Ningún otro se repite como él.
Parece que el blanco será el color de las noches de este verano. Y no sólo lo dice Galliano.

